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Sonrisa dental en implante de la estética facial

Dr. Joan Bladé: «El verdadero ‘lifting’ empieza en la sonrisa», o cómo la salud dental define la estética facial

Cuando hablamos de rejuvenecimiento facial, lo primero que nos viene a la cabeza son tratamientos dermatológicos, rellenos de ácido hialurónico o cirugías para tensar la piel. Sin embargo, existe un «arquitecto silencioso» que sostiene toda la estructura del tercio inferior del rostro y que a menudo pasamos por alto: nuestra dentadura.

En el dinámico sector de la belleza y el bienestar, donde cada año surgen nuevas tendencias de la medicina estética en España orientadas a la naturalidad y la prevención, la odontología moderna reclama su lugar protagonista. Y es que, como advierten los expertos, de nada sirve cuidar la «fachada» (la piel) si los «pilares» (dientes y hueso) se están derrumbando.

El "colapso" facial: cuando la boca envejece al rostro

La pérdida de piezas dentales no es solo un problema funcional para masticar; es el detonante de un envejecimiento prematuro y acelerado. Al perder un diente, el hueso maxilar deja de recibir estimulación y comienza a reabsorberse. ¿El resultado visible? Los labios se afinan y se hunden hacia adentro, la distancia entre la nariz y la barbilla se reduce y aparecen las temidas arrugas peribucales (el famoso «código de barras») y los surcos nasogenianos marcados.

El Dr. Joan Bladé, director médico de Grup Bladé y referente en rehabilitación oral, explica este fenómeno con una metáfora muy visual:

"Imagina una tienda de campaña. Los dientes son los postes que mantienen la tela tensa. Si quitas los postes, la tela (que es la piel y los músculos de la cara) se arruga y cae por su propio peso. Muchos pacientes acuden a consulta buscando mejorar su estética, sin saber que lo que realmente necesitan es recuperar la dimensión vertical de su mordida para que su rostro vuelva a tener soporte y firmeza".

La implantología como herramienta antiaging

Aquí es donde la tecnología sanitaria se cruza con la estética. La colocación de implantes no solo repone el diente visible, sino que frena la pérdida de hueso, manteniendo la juventud de la estructura facial.

Sin embargo, para conseguir este efecto de «rejuvenecimiento invisible», la precisión es clave. Si estás valorando realizarte un implante dental en Barcelona, es fundamental buscar clínicas que entiendan la anatomía facial en su conjunto. No se trata de «tapar huecos», sino de diseñar una sonrisa que armonice con las facciones del paciente.

El Dr. Bladé destaca la importancia de la personalización en este proceso:

"La excelencia estética no es poner dientes ultra blancos y perfectos que parezcan teclas de piano; eso es artificial. El verdadero arte médico consiste en mimetizar la naturaleza. Utilizamos escáneres faciales y diseño digital para crear piezas que se integren con la encía y devuelvan el volumen perdido al labio de forma natural. El mejor implante es aquel que nadie nota, pero que hace que el paciente se vea diez años más joven al mirarse al espejo".

Salud y belleza: un binomio inseparable

La evolución de la odontología hacia una medicina más conservadora y estética permite hoy soluciones mínimamente invasivas. Técnicas como la carga inmediata permiten al paciente recuperar la funcionalidad y la estética en una sola sesión, evitando el impacto psicológico de verse sin dientes.

En conclusión, la base de cualquier tratamiento de belleza duradero empieza por la salud. Mantener una estructura ósea y dental sana es el cimiento sobre el que se construye una imagen vital y rejuvenecida. Como bien resume el Dr. Joan Bladé: «La sonrisa es el marco de la cara; cuidarla es la inversión estética más rentable que existe».

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